Mensaje
por Mutaito » Lun Ene 03, 2022 8:39 pm
Lo que te pasa es que ahora tú eres el padre y no el hijo.
Los niños siguen igual con los Reyes y Papá Noel, con padres que priorizan mucho lo de la ilusión y que mantienen al niño con 12 años todavía creyendo en los Reyes y con niños a los que los padres quieren dar una educación más pragmática y blablabla. En esto yo no veo tanto cambio.
¿Que a lo mejor los niños son cada vez menos ingenuos y más escépticos con internet y tal y cual? Sí, igual que nuestros padres eran más escépticos que nuestros abuelos, que no sabían ni leer. El desarrollo de una sociedad implica eso. De la misma manera que son menos ingenuos para esto y da pena, tampoco van a hacer gilipolleces porque se lo dice un señor con sotana porque creen en un hombre mágico crucificado en un trozo de madera, cosa que sí hacían (y hacen) muchas de nuestras abuelas.
En cuanto a las reuniones familiares, de nuevo es algo cíclico. Tu abuela se murió y ya no os reunís. Pero tu madre ahora es la abuela y se sigue reuniendo con sus hijos y nietos, como antes, pero corriendo una generación tanto por arriba, como por abajo. ¿Que no van tus tíos y tus primos como cuando vivía tu abuela? Los hermanos y sobrinos de tu abuela tampoco irían a tu cena cuando ella vivía, porque el nexo en común (su madre, tu bisabuela) ya no estaba y ellos tenían sus propias familias.
Los villancicos sí que están en franco declive, y me alegro porque son propaganda rancia católica y dan todo el cringe. Si avanzamos hacia una sociedad cada vez más laica, ciertos elementos de una fiesta religiosa es lógico que se pierdan. Canciones que son loas al nacimiento de un profeta divinizado redentor de la humanidad con su sacrificio tienen poco que ver ya con los intereses y el conocimiento de los niños de hoy día. Esto no es nuevo ni de la generación actual. Por ejemplo, cuando nosotros éramos pequeños mis padres y tíos no querían llevarnos a la Misa del Gallo en Nochebuena, y mi abuela ponía el grito en el cielo precisamente por eso, porque los niños ya no podíamos disfrutar de la ilusión de la primera misa que celebraba el nacimiento del cristo redentor, siendo todo un hito para ella. No hablemos ya de los sacrificios de cuaresma, del viernes santo o de que sudemos muy fuertemente de saetas y pasos de Semana Santa, cuando para mis abuelos eso era lo más de lo más. Cosas que a nosotros, igual que les pasará a los niños hoy en día con los villancicos, nos dan todo el cringe.
Vamos, yo pienso en mi yo infantil después de nochebuena, con los juguetes de Santa Claus, mis primos, mi padre medio pedo alegre y etc. en todo el subidón familiar, y que mi abuela me quiera sacar a la calle a cinco grados y meterme por el culo una misa de una hora, y me da un chungo. Pues lo mismo con un niño de 12 años actual que quiera ser youtuber y le metas a cantar el peine de plata fina o el arre borriquito.
Total, que todo sigue más o menos igual o siguiendo la evolución trazada con el asentamiento de una sociedad laica. Te da pena porque, como digo, tú ahora eres el padre y lo que antes para ti era la ilusión de tu vida, como niño, ahora es una cosa que meh porque lógicamente tienes otras inquietudes y problemas. Tus hijos lo van a vivir con la misma ilusión, sin echar de menos tradiciones que no conocen y que les dejan fríos y valorando lo que es imperante en este momento. ¿Que los polvorones no están tan buenos como la tableta de Milka? Pues no, pero es la única época del año en la que papá y mamá van a trocear nosecuantas tabletas de nosecuántos tipos de chocolate, bolitas de coco y etc. y siempre va a haber trozos encima de la mesa y vas a poder hincharte cada vez que pases con tus primos correteando por la casa sin que te den la brasa con que eso después de cenar, que si no, no cenas. Al final es, más o menos, lo mismo.
¿O te da a ti mucha pena no comer huesos de santo en Semana Santa? Seguramente ninguna. Pues a tu hija los polvorones la Estepa, poco más o menos...
