Arwen escribió: ↑Lun Ene 21, 2019 9:55 pm
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Pero es que eso no es culpa tampoco del personaje, ni de Disney/Marvel. No puedes poner a un niño de catorce años (catorce) supergrave, solemne, serio y atormentado porque no te queda creíble y al final te dan ganas de abofetearlo.
Pero tampoco puedes poner un Spidey adulto, independiente y empoderado por sí mismo, porque entonces no se coño explica por qué no ha actuado en Vengadores 1, por ejemplo, sucediendo esta en Nueva York. Tiene que ser un criajo para justificar el hecho de que Marvel no haya tenido los derechos del personaje hasta última hora, porque si no nos metemos en cagadas tipo DC con Aquaman. Marvel está obligada a conectar bien las tramas de unos y de otros, y con el Spiderman clásico no puede.
En cuanto a lo de que tenga un mentor, es lo mismo: Tiene 14 años. No puede sacarse un trajazo de alta tecnología ni los lanzatelarañas, ni prácticamente nada más que ir en chándal, si no tiene a nadie detrás que le provea de armamento. Y francamente, lo del niño supergenio que juntando trozos de chatarra y con el quimicefa en su casa se monta el lanzatelarañas... A mí me saca.
El personaje está concebido para ser un vengador (como el original) y siéndolo, necesita formar parte del grupo, y formando parte del grupo y al tener 14 años, necesita alguien que lo eduque.
Y sí, vale, podrías haberle puesto con 20 años y que la araña ya le pique en la universidad y no tienes problemas de continuidad, que él se hubiese hecho los gadgets en las instalaciones del Dr. Connors y lo que quieras. Y tendrías un Antman, más de lo mismo. Otro tío irónico y agudo para el grupo para que mida pollas con Stark, con el Capi y con el de más allá. Guau. ¿Eso es lo que queréis? Porque eso es lo que habría sido.
Precisamente, su relación con Iron Man es una joya a nivel de interacciones y frescura, presentándote un perfil de personaje distinto (por fin, porque el perfil de héroe Marvel es clónico al final) y una situación que no se ha visto, con una problemática nueva de un héroe excesivamente joven que quiere ayudar pero aún no está listo. Un dilema con una dimensión bastante más rica que no el enésimo tío flipper para eso, medir pollas con los otros.
Tampoco le veo tanta payasada, más allá del hecho de ser un adolescente friki que lógicamente se hypea con sus poderes. No le veo más graciosete (ni desde luego más cargante) que a Stark, por ejemplo, ni las constantes mediciones de pollas que tienen todos los Vengadores siempre. Y vamos, el Spiderman clásico dista mucho de ser un atormentado sobrio de la vida, tampoco. Se pasa los cómics soltando paridas cada dos por tres.
Es que tiene poco de Spiderman, si en vez de así se llamara Ironboy, no lanzara telarañas y cambiaran los nombres de los personajes nadie pensaría que es una película de Spiderman. ¿Quién va a reconocer sin el nombre a la tía May, Flash o Mary Jane?
Pero eso pasaría con todos.
Creo que es un problema de mitificación excesiva con los elementos de la saga por las seis películas previas, la serie de los 90 y los videojuegos. ¿Flash, Zendaya y la Tía May están cambiados? Coño, los amigos random de Thor son tan random (o más) que el crisol racial que acompaña a Spiderman aquí, y dudo que se parezcan a los de los cómics tampoco, pero a nadie le importa ni juzga a Hemsworth o la película en base a ellos porque son comparsas.
Separadas al nacer, Hoyga.
¿Qué más me da que Flash sea un abusón de instituo hindú que se caga con Spiderman que el Quarterback de la universidad que se caga con Spiderman? ¿Qué juego puede dar la tía May siendo una viejuna? ¿Comernos otra vez a la abuelita entrañable y resignada a la muerte del marido? Venga...
Mi pregunta iba encaminada a cuál era el problema con este Spiderman en sí mismo, dando por hecho que hay elementos que no se parecen a sus versiones clásicas, porque es evidente. Pero que no se parezca no tiene nada que ver con que sea bueno o no, porque no busca que se parezca, precisamente.
Son los inicios de un personaje que remará solo tras Endgame. Ahora tiene que aprender. Y francamente, agradezco no comerme otra vez la araña y la muerte del Tío Ben.